martes, 31 de agosto de 2010

La aventura en los Motus


Nuevamente partimos tempranito en la cabaña, nos saben lo difícil que es tener a ocho personas listas sobre todo si la mayoría son mujeres y con una ducha disponible….

Después de tomar un rico desayuno con pan amasado recién saldo del horno, con mantequilla, frutas frescas piña, papayas, bananos…mmm..... Ricooooooooooo, como dicen por ahí “guatita llena…corazón contento!

Todos arriba de los autos y nos fuimos a la caleta, aprovechamos la clásica” sesión de fotos”, por aquí, por allá, para acá, levanta la mano, sonríe .jajajjaj y viendo el maravillosos paisaje que nos regalaba una vez más la Isla, un mar de colores impresionantes.

Al rato después llegó Moni-Moni con la comitiva que nos llevaría a este viaje-aventura, todos arriba del bote, tratando de “estibarlo” para que no se fuera para un lado, era un cambio de lugares de lo más divertido, cuando estuvimos listos en nuestros lugares, alguien gritó “hay una tortuga”, todos nos paramos y nos desordenamos, sacando las cámaras, el grito del “capitán” fue rotundo, todos en sus posiciones sin moverse, ni siquiera parpadear…ajajaj

Y después de darle cuerda al motor, navegamos, navegamos, pasamos cerca de los “veleritos” que estaban anclado en la bahía, mucho lujo.
Todas poniéndose protector solar, peinándose, sacándose las poleras para quedar con un bronceado espectacular. Pasamos cerca de las miles de cuevas que hay en toda la costa de la Isla hasta que llegó la “lluvia salada”. Les voy a explicar bien a que me refiero.
Resulta que el bote seguía una trayectoria paralela a las olas y el viento, pero nuestro “capitán” era un poco desordenado y quería llegar parido, así que empezó a “cortar olas”, el mar nos caía encima con baldes, al comienzo todos nos reíamos, pero después de haber tragado mucho agua (cierra la boca para la otra) y tener los ojos inyectados en sangre por agua salada que entraba a litros, ya no fue tan placentera la aventura. Tratando de ser digna, me puse los lentes de sol y encima un “pareu”, que estaba seco, pero a los dos segundos estilaba, lo estruje más de 15 veces, hasta que me di por vencida y ahí quedé sentada en el bote chorreando agua salada, tratando de mantener la boca cerrada, ya que era tanto lo que había tragado que me dolía la garganta. Todos nos mirábamos y era para la risa, el pelo mojado, el maquillaje corrido, chorreando agua por todos lados.
Hasta que llegamos a los Motus. Quede con la boca abierta al ver el mar de un color azul oscuro, bello y los Motus imponentes frente a mi, no tengo palabras para describirlo, sólo ojos grandes y boca abierta…Todo el rato
Los chicos se tiraron piqueros y nadaban, yo como “no nado nada” me quedé en el bote sacando fotos, les gritaba “chicos saludes” y todos con las manos arriba muertos de la risa, parecía un “nado sincronizado desordenado”..Ajajaja fue muy divertido.

Miraba lo lejos, la aldea de “Orongo”, los acantilados imponentes, el mar que acariciaba la costa, el color, el sabor el paisaje y ahí supe que me había “enamorado de esta isla tan especial” y que este amor que sentía sería para siempre.

Estábamos de lo mas entretenido hasta que escuchamos el grito del “capitán” “ a sus puestos”… Todos corriendo arriba del bote de lo más obedientes, y partimos de vuelta a la caleta y con la lluvia salada nuevamente…
Que manera de tragar agua..

Llegamos a la caleta con una ola gigante, casi surfeando en el bote, nos bajamos, pagamos y a comer ricas empanadas de atún de los carritos y revisando las fotos que alcanzamos a sacar antes de la “lluvia salada”… Salieron bellas

Ah!!!! y les cuento que las mejores empanadas de atún de la Isla, son las de los carritos, frente a Playa PEA, o la playa de las Tortugas (yo vi tres, enormes).


Esta es una de las veces que fuimos a nuecera los Motus, viene otra que fue mucho más “Pro”, con decir que me tiré piqueros, bucee, bueno tragué agua para variar, pero estuvo “PETI”.

Pero esas historia quedará para otro día…Descubrirán todo sobre el Moai sumergido… ¿Es verdad, es mito?... Sigan las historias y o sabrán…


Iorana Korua

1 comentario:

Francisco Cavada dijo...

Sí, el carrito "Ahi ahi", atendido por su propia dueña: la "Berni" (Bernardita); y eso que no probaste el Atún al oliva... notable.

La Isla es realmente hermosa, me alegro mucho de que hayas podido visitarla...

Saludos, excelente blog ;-)